martes, 21 de julio de 2009

PANDEMIA III (última parte)...

La peste negra, comenzó en el siglo XIV. Ochocientos años tras el último brote, la peste bubónica volvía a Europa. Comenzando en Asia, la enfermedad alcanzó el Mediterráneo y Europa occidental en 1348 (posiblemente por mercaderes italianos que huían de la guerra en Crimea), y mató a veinte millones de europeos en seis años, una cuarta parte de la población total y hasta la mitad en las zonas urbanas más afectadas.

Cólera
Primera pandemia (1816–1826). Previamente restringida al subcontinente indio, la pandemia comenzó en Bengala y se expandió a través de la India hacia 1820. Se extendió hasta la China y el Mar Caspio antes de disminuir.
La segunda pandemia (1829–1851) alcanzó Europa, Londres en 1832, Nueva York en el mismo año, y la costa del Pacífico en Norteamérica por 1834.
La tercera pandemia (1852–1860) principalmente afectó a Rusia, con más de un millón de muertos.
La cuarta pandemia (1863–1875) se extendió en su mayor parte por Europa y África.
La quinta pandemia (1899–1923) tuvo pocos efectos en Europa gracias a los progresos en salud pública, pero Rusia fue gravemente afectada de nuevo.
La sexta pandemia, llamada «El Tor» por la cepa, comenzó en Indonesia en 1961 y alcanzó Bangladesh en 1963, India en 1964, y la URSS en 1966.
La «gripe española» (1918–1919). Comenzó en agosto de 1918 en tres lugares alejados unos de otros: Brest, Boston y Freetown. Una grave y mortífera cepa de gripe se expandió por el mundo. La enfermedad mató a 25 millones de personas en el curso de seis meses; algunos estiman poner el total de los muertos por todo el mundo en más del doble de ese número. Unos 17 millones se estima que murieron en la India, 500.000 en los EE.UU. y 200.000 en Inglaterra. Se desvaneció en 18 meses y la cepa concreta nunca fue determinada.

La gripe asiática de 1957.

La gripe de Hong Kong de 1968.

La gripe rusa de 1977.

VIH Es la enfermedad que consiste en la incapacidad del sistema inmunologico para hacer frente a las infecciones y otros procesos patológicos, es considerada pandemia debido a su rápida propagación, sus víctimas se estiman entre los 20 y 25 millones, sobre todo en Africa.

El tifus es la enfermedad epidémica de tiempo de guerra, y ha sido llamada algunas veces «fiebre de los campamentos» debido a su patrón de estallar en tiempos de penalidades. Emergiendo durante las Cruzadas, tuvo su primer impacto en Europa en 1489, en España. Durante la lucha entre los españoles cristianos y los musulmanes en Granada, los españoles perdieron 3.000 efectivos por bajas de guerra y 20.000 por tifus. En 1528 los franceses perdieron 18.000 efectivos de sus tropas en Italia y perdieron la supremacía en Italia en favor de los españoles. En 1542, 30.000 personas murieron de tifus mientras combatían a los otomanos en los Balcanes. La enfermedad también jugó un papel de importancia en la destrucción de la Grande Armée de Napoleón en Rusia en 1811.

Otras epidemias se produjeron en los encuentros entre los exploradores europeos y las poblaciones del resto del mundo, produciéndose frecuentemente epidemias locales de extraordinaria virulencia. La enfermedad mató a gran parte de la población nativa (guanche) de las Islas Canarias en el siglo XVI. La mitad de la población nativa de la isla Española en 1518 murió por la viruela. La viruela también destrozó México en la década de 1520, matando a 150.000 personas sólo en Tenochtitlan, incluyendo el emperador, y Perú en la década de 1530, ayudando a los conquistadores españoles. El sarampión mató a dos millones más de nativos mexicanos en la década de 1600. Y aún en 1848–49, tanto como 40.000 de 150.000 nativos hawaianos se estima que murieron de sarampión, tos ferina y gripe.

El síndrome respiratorio agudo severo de 2002.

La gripe aviaria de 2003, en su cepa H5N1, se convirtió en amenaza de pandemia en 2005, cuando se produjeron los primeros contagios en seres humanos.

La gripe A (H1N1), también conocida como gripe porcina y en un principio como gripe mexicana, ((2009-?) está extendiéndose hoy en día; es una enfermedad infecciosa causada por un virus perteneciente a la familia Orthomyxoviridae, que es endémica en poblaciones porcinas. Estas cepas virales, conocidas como virus de la influenza porcina o SIV (por las siglas en inglés de «Swine Influenza Viruses») han sido clasificadas en Influenzavirus C o en alguno de los subtipos del género Influenzavirus A, siendo las cepas más conocidas H1N1, H3N2, H3N3. El 11 de junio la Organización Mundial de la Salud (OMS) la clasificó como de nivel de alerta seis; es decir, actualmente es una pandemia. La tasa de letalidad de la enfermedad que inicialmente fue alta, ha pasado a ser baja al iniciar los tratamientos antivirales a los que es sensible, sin embargo la futura evolución del virus es impredecible.

sábado, 4 de julio de 2009

PANDEMIA II

(Continuamos describiendo las diferentes pandemias que azotaron a la humanidad)



Peste antonina,165–180. Así llamada por haber surgido cuando gobernaba Marco Aurelio, de la familia de los antoninos. Su origen, por lo que sabemos, fue Persia. Avidio Casio derrotó a un ejercito persa que incursionaba en Siria, y junto con los despojos del enemigo (no sólo botín, sino también esclavos) transmitió la epidemia a Roma.
Causó gran devastación en la capital de imperio, extendiéndose a toda Italia y a la Galia (Francia); mató a una cuarta parte de los infectados y hasta cinco millones en total. En el momento más activo de un segundo brote (251–266) se dijo que morían 5.000 personas por día en Roma.

Galeno describió los síntomas presentados por los enfermos de esta manera, “ardor inflamatorio en los ojos, enrojecimiento sui generis en la cavidad bucal y de la lengua, aversión a los alimentos, sed inextinguible, temperatura exterior normal, contrastando con la sensación de abrasamiento interior, piel enrojecida y húmeda, tos violenta y ronca, signos de flegmasia, laringobronquica, fetidez del aliento, erupciones y fístulas, diarrea, agotamiento físico, gangrenas parciales, y separación espontánea de órganos, perturbaciones de las facultades intelectuales, delirio tranquilo o furioso y muerte entre el séptimo y noveno día.”

Peste de Justiniano, comenzó en 541. El primer brote registrado de la Peste bubónica. Empezó en Egipto y alcanzó Constantinopla en la siguiente primavera, matando (de acuerdo al cronista bizantino Procopio) 10.000 personas por día en su momento más activo y quizá un 40% de los habitantes de la ciudad. Continuó hasta destruir hasta la cuarta parte de los habitantes del Mediterráneo oriental.
Procopio, en su Historia de las guerras persas, describió la enfermedad. Comenzaba por una súbita fiebre de poca intensidad y a los pocos días aparecían unas hinchazones bubónicas en las axilas, detrás de las orejas y en los muslos. Luego algunos quedaban sumidos en un coma profundo o en un estado delirante. Sufrían inapetencia y a veces en medio de un violento frenesí, se lanzaban al agua. Algunos morían rápidamente, otros a los pocos días, con pústulas negras que se abrían en los lugares donde tenían las bubas. Algunos vomitaban sangre y algunos se salvaban, sobretodo aquellos que supuraban por las bubas.


Continuará...

viernes, 3 de julio de 2009

PANDEMIA

Una pandemia (vocablo que procede del griego pandêmon nosêma, de παν (pan = todo) + δήμος (demos = pueblo) + nosêma (= enfermedad), expresión que significa enfermedad de todo el pueblo y es el contagio de una enfermedad infecciosa de los humanos a lo largo de un área geográficamente extensa. Etimológicamente hablando debería cubrir el mundo entero y afectar a todos.

(Hay que notar que el que una enfermedad mate a mucha gente no la hace una pandemia. Muchas enfermedades, el Cáncer por ejemplo, matan a un gran número de personas, pero son de hecho un conjunto de enfermedades agrupadas por conveniencia)

Para que una enfermedad pueda denominarse pandemia, ésta debe tener un alto grado de infectabilidad y un fácil traslado de un sector geográfico a otro. Si la enfermedad está contenida dentro de un área geográfica, se denomina epidemia.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que para que pueda aparecer una pandemia, se necesita:
- Que aparezca un virus nuevo, que no haya circulado previamente y por lo tanto, no exista población inmune a él.
- Que el virus sea capaz de producir casos graves de enfermedad.
- Que el virus tenga la capacidad de transmitirse de persona a persona de forma eficaz.

Ha habido un número importante de pandemias en la historia humana, todas ellas generalmente transmitidas desde otros animales vertebrados a seres humanos o viceversa (zoonosis) que han llegado con la domesticación de animales — tales como la viruela, difteria, gripe y tuberculosis. Ha habido un número de epidemias particularmente importantes que merecen una mención por encima de la «mera» destrucción de ciudades:

Guerra del Peloponeso, 430 a. C. - Un agente desconocido mató a la cuarta parte de las tropas atenienses y a una cuarta parte de la población a lo largo de cuatro años.
Modernos análisis de ADN de material procedente de antiguos cementerios sugiere que la enfermedad mortal pudo haber sido tifus.

La epidemia acaba con 30.000 ciudadanos, marineros y soldados, así como con dos hijos de Pericles. El temor a la epidemia estaba tan difundido que los espartanos abandonan su invasión del Ática, pues las tropas no querían arriesgarse a contactar con el enemigo enfermo.
Esto debilitó fatalmente el predominio de Atenas.

Continuará.......